Cultivo de Frutales

Cultivo de Frutales

Los cultivos frutales son árboles productores de frutas, siendo estas las estructuras formadas por el óvulo maduro de una flor que contiene una o más semillas. Sin embargo, ya que todas las plantas con flores producen frutos, el término usado en horticultura designa a los árboles que proveen frutas como alimento del ser humano. Esta designación incluye también a los árboles que producen núculas (nueces), los llamados frutos secos.

En el jardín podemos encontrar distintas variedades de frutales; en cuadros junto al edificio, a izquierda y derecha podemos apreciar frutales como mango (Mangifera indica), níspero (Eriobotrya japonica), guayaba (Psidium guajava), chicozapote (Manilkara zapota), carambola (Averrhoa carambola), longan (Dimocarpus longan), nuez australiana (Macadamia integrifolia), nogal americano (Carya illinoinensis), o zapote negro (Diospyros digyna). Si continuamos nuestro itinerario por el jardín podemos encontrar más frutales distribuidos en las diferentes escuelas botánicas; por ejemplo el peral silvestre (Pyrus bourgaeana) en el sector Rósidas, platanera (Musa acuminata) en el sector de Comelínidas, moral (Morus alba) en Hamamélidas, aguacate (Persea americana) y chirimoyo (Annona cherimola) en el sector de Magnólidas, entre otros. encontramos una amplia colección de frutales en donde se alternan los frutales de hueso y pepita, los cítricos, las especies de frutales tropicales.

PROPAGACIÓN

Para propagar árboles frutales de alta calidad se requiere experiencia y habilidades especiales por lo que es mejor dejarlo en manos de viveristas. Otros agricultores pueden comprar árboles después de estudiar las características de cada variedad. La compra de árboles reduce el riesgo y la demora que implica su siembra. Los mejores árboles para comprar son aquéllos cuidadosamente seleccionados e injertados, lo que significa que serán copias idénticas de la planta madre. Árboles injertados o propagados por estacas reciben nombres especiales para cada variedad.

SIEMBRA

Se deben tomar cuidados especiales para sembrar plántulas o variedades injertadas lo que permitirá su establecimiento rápido y seguro. Las raíces nunca deberán recibir luz solar directa o evitar su deshidratación. Haga un agujero el doble de profundo que las raíces de la plántula y mezcle una cantidad generosa de compost y fertilizante con el suelo antes de colocar la planta al fondo del agujero. Mientras se sostiene la planta, rellene el agujero con tierra y más compost (figura 2). Si el área es húmeda, siembre el árbol en un montículo de tierra más alto que la superficie general del suelo. Si el área es seca, siembre el frutal en una cavidad más baja que el suelo de alrededor

Cultivos frutales
Cultivos frutales

Los árboles frutales, al igual que otras plantas, crecerán y producirán mejor si reciben los cuidados necesarios.

 Podas. Algunos árboles se benefician de las podas. Al sembrar, seleccione ramas fuertes superiores para que se conviertan en el tronco del árbol. Mientras el árbol crece, pode las ramas que están muy cerca o rozándose entre ellas. Esto permite que el aire y la luz circulen por el árbol, reduciendo plagas y promoviendo la fructificación.

Es necesario podar las ramas débiles, las que se inclinan demasiado dejando los frutos cerca del suelo y aquéllas donde animales o enfermedades las puedan atacar.

Eliminar del huerto las ramas podadas para que no sirvan de hospederos de plagas y enfermedades.